Mientras la UdeG destina más del 10 por ciento de su presupuesto anual al pago de pensiones y jubilaciones, se habla de austeridad y falta de recursos.
por Indigo Staff| Foto: Especial | Reporte Indigo |16 de Enero de 2026 3:01 hs. La Universidad de Guadalajara (UdeG ) enfrenta una presión financiera creciente por su sistema de pensiones, tal es el caso de Víctor Manuel González Romero que se ha convertido en uno de los ejemplos más representativos de los desequilibrios del esquema pensionario universitario.
Y es que Víctor Manuel González Romero dejó de desempeñar funciones directivas universitarias en 2014. Sin embargo, lejos de estabilizarse, su pensión creció de manera sostenida: pasó de poco más de 34 mil pesos mensuales en 2014 a más de 54 mil pesos mensuales en 2025, lo que representa un incremento cercano al 55 por ciento.
En los hechos, hoy recibe una pensión significativamente mayor a la que percibía al momento de su retiro, una condición que contrasta con la realidad de millones de jubilados en México, cuyas pensiones apenas alcanzan para cubrir necesidades básicas.
Trayectoria política: el paso por Casa Jalisco
El historial de Víctor Manuel González Romero no se limita al ámbito universitario. Durante el sexenio de Emilio González Márquez, fue secretario General de Gobierno, uno de los cargos más relevantes dentro del Poder Ejecutivo estatal.
Desde esa posición tuvo influencia directa en decisiones políticas y administrativas clave del gobierno estatal, lo que consolidó su peso dentro de la élite política y académica de Jalisco.
Fuera del ámbito institucional, González Romero reside en el exclusivo fraccionamiento Punta Pelícanos, ubicado en La Cruz de Huanacaxtle, Nayarit, una de las zonas residenciales más costosas de la región.
En ese mismo fraccionamiento ha sido señalado como vecino del exgobernador Emilio González, reforzando la percepción de un círculo político-académico que, tras dejar el poder formal, mantiene privilegios económicos muy por encima del promedio nacional.
Un caso que exhibe el sistema
El señalamiento no es personal. El caso de Víctor González Romero ilustra un patrón, no una excepción:
Pensiones que crecen muy por encima de la inflación
Ausencia de topes claros
Beneficios concentrados en una minoría
Presión permanente sobre el presupuesto universitario
Mientras la UdeG destina más del 10 por ciento de su presupuesto anual al pago de pensiones y jubilaciones, se habla de austeridad, recortes y falta de recursos para funciones sustantivas.
Las llamadas “pensiones doradas” no son un mito ni un exceso aislado, son un problema estructural. El expediente de González Romero muestra cómo el sistema pensionario universitario premia trayectorias políticas y administrativas del pasado, mientras compromete el futuro financiero de la institución.
La pregunta ya no es si el sistema es legal. La pregunta es cuánto tiempo más puede sostenerse sin una reforma de fondo.